desde el umbral de mi niñez evoco momentos magicos llenos de gente querida y alegria.
Como en una nube de bruma se encuentran todos los que eramos y seguimos siendo en el fondo del corazon.Esos niños deslumbrados del mundo hoy son adultos ya,pero cuando los miro a los ojos puedo desacubrir todavia en ellos la candorosa complicidad de la infancia,en donde compartimos todos los juegos y disfrutes de un tiempo sin retorno.A ellos,mis compañeros de tantas horas de verano e invierno...gracias por seguir en mi vida como siempre.......los quiero!